domingo, 7 de febrero de 2016

Escena

Una habitación. Es una tarde muy calurosa y los objetos están algo desenfocados. La luz aún es intensa. Le gustaría sacudirse el sopor y el peso muerto de esas horas vespertinas. No hay silencio. Solo el canto repetitivo y ensordecedor de la chicharra. El calor se mete debajo de la piel, se posa encima de la cabeza como un sombrero pesado y negro. El aire caliente entra en los pulmones y los empapa. Aire caliente y amarillo; pulmones amarillos.

Está escribiendo una escena, pero no sabe cómo continuar. No ve nada más en ese espacio ficticio creado por ella. Sin embargo, cada vez que lee "sombrero pesado y negro" en su mente se dibuja "pájaro pesado y negro", entonces lo siente sobre su cabeza, presionando e incomodándole al escribir. ¿Cómo solucionar ese bloqueo? No encuentra palabras ni ideas y, las que llegan, suenan torpes y ridículas. Se ha quedado fuera de su imaginación.

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