Una habitación. Es una tarde muy calurosa y los objetos están algo desenfocados. La luz aún es intensa. Le gustaría sacudirse el sopor y el peso muerto de esas horas vespertinas. No hay silencio. Solo el canto repetitivo y ensordecedor de la chicharra. El calor se mete debajo de la piel, se posa encima de la cabeza como un sombrero pesado y negro. El aire caliente entra en los pulmones y los empapa. Aire caliente y amarillo; pulmones amarillos.
Está escribiendo una escena, pero no sabe cómo continuar. No ve nada más en ese espacio ficticio creado por ella. Sin embargo, cada vez que lee "sombrero pesado y negro" en su mente se dibuja "pájaro pesado y negro", entonces lo siente sobre su cabeza, presionando e incomodándole al escribir. ¿Cómo solucionar ese bloqueo? No encuentra palabras ni ideas y, las que llegan, suenan torpes y ridículas. Se ha quedado fuera de su imaginación.
Está escribiendo una escena, pero no sabe cómo continuar. No ve nada más en ese espacio ficticio creado por ella. Sin embargo, cada vez que lee "sombrero pesado y negro" en su mente se dibuja "pájaro pesado y negro", entonces lo siente sobre su cabeza, presionando e incomodándole al escribir. ¿Cómo solucionar ese bloqueo? No encuentra palabras ni ideas y, las que llegan, suenan torpes y ridículas. Se ha quedado fuera de su imaginación.
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